Liverpool vs Nottingham Forest: puntos de conversación mientras los campeones de la Premier League se hunden a nuevas profundidades

Liverpool vs Nottingham Forest: puntos de conversación mientras los campeones de la Premier League se hunden a nuevas profundidades

La temporada se ha desmoronado por completo para el Liverpool, y su defensa del título de la Premier League ahora está más allá de cualquier esperanza que no sea la más irreal. Recibieron otro golpe muy duro cuando Nottingham Forest llegó a Anfield para ganar por segunda vez consecutiva en este estadio histórico.

Murillo abrió el marcador en el minuto 33 y la ventaja visitante fue duplicada poco después del descanso por Nicolo Savona. El marcador final lo fijó Morgan Gibbs-White a los 78 minutos.

Noticias del equipo: alineaciones y ausencias

El Liverpool entró en el partido con un habitual 4-3-3, pero las lesiones obligaron a Arne Slot a hacer compromisos incómodos. Alisson Becker regresó entre los postes, protegido por Virgil van Dijk e Ibrahima Konaté en la defensa central, mientras que Milos Kerkez ocupó el lugar por la izquierda. El trío de centrocampistas formado por Dominik Szoboszlai, Alexis Mac Allister y Ryan Gravenberch llevó la carga creativa, con Curtis Jones en un papel avanzado junto a Mohamed Salah y Alexander Isak.

Faltaban figuras clave como Jeremie Frimpong, Conor Bradley y Florian Wirtz, lo que dejó al Liverpool sin amplitud defensiva y creatividad en ataque.

Nottingham Forest, bajo las órdenes de Sean Dyche, se alineó en un disciplinado 4-2-3-1. Matz Sels ancló la defensa detrás de una zaga de cuatro formada por Neco Williams, Murillo, Nikola Milenković y Nicolò Savona. En el mediocampo, Ibrahim Sangaré y Nicolás Domínguez aportaron acero, mientras que Elliot Anderson, Morgan Gibbs-White y Dan Ndoye apoyaron al único delantero Igor Jesus.

A pesar de las lesiones de Douglas Luiz y Ola Aina, la estructura de Forest era compacta y su intención era clara: frustrar al Liverpool y atacar al contraataque.

Resumen del partido: escenas familiares para los fanáticos del Liverpool

El Liverpool comenzó el partido con intención, dominando la posesión e inmovilizando a Forest en lo más profundo de su propia mitad. Los primeros 20 minutos fueron una ráfaga de camisetas rojas y medias oportunidades: Mohamed Salah disparó desviado en el minuto 12, y Dominik Szoboszlai obligó a Matz Sels a realizar una fuerte parada desde lejos. El público local sintió un gran avance, pero lo que siguió fue un colapso que pocos podrían haber predicho.

En contra del desarrollo del juego, Forest marcó primero en el minuto 33. Un córner bien ejecutado por Elliot Anderson provocó el caos en el área y Murillo superó a Virgil van Dijk para rematar de cabeza a Alisson Becker. El VAR comprobó la interferencia de Dan Ndoye, que estaba cerca de la línea de visión del portero, pero el gol se mantuvo. Anfield guardó silencio mientras Forest celebraba una ventaja que parecía improbable dado el dominio del Liverpool.

La segunda mitad comenzó desastrosamente para los locales. A los 39 segundos de la reanudación, Forest duplicó su ventaja. Neco Williams avanzó por la derecha, saltó dos desafíos débiles y se enfrentó a Nicolò Savona, quien disparó por primera vez a la esquina superior. Fue un remate de sorprendente calidad y un duro golpe a la frágil confianza del Liverpool.

Arne Slot reaccionó lanzando a Andrew Robertson, Federico Chiesa y Hugo Ekitike, pero la estructura defensiva de Forest se mantuvo firme. La mejor oportunidad del Liverpool llegó en el minuto 68, cuando Salah disparó hacia el segundo palo, pero Sels desvió el balón desviado en toda su extensión. Momentos después, Forest asestó el golpe de gracia. En el minuto 78, el suplente Omari Hutchinson desató un disparo que Alisson detuvo, pero Morgan Gibbs-White fue el más rápido en reaccionar, apuñalando desde corta distancia para poner el 3-0.

Los minutos finales fueron una procesión de frustración para el Liverpool: centros despejados, tiros bloqueados y abucheos que resonaron en Anfield. Mientras tanto, Forest manejó el partido con compostura, sellando su primera victoria en este campo en 55 años e igualando la derrota en casa más abultada del Liverpool en la historia de la Premier League. Para los Rojos, fue una actuación que combinó dominio estéril con fragilidad defensiva, una mezcla tóxica que deja su temporada pendiendo de un hilo.

La crisis de Liverpool se profundiza: ¿Es hora de que Slot se vaya?

Esta fue la sexta derrota del Liverpool en siete partidos de liga, lo que lo deja en el puesto 11 con 18 puntos, ocho detrás del líder Arsenal. Su defensa del título está hecha jirones y los ajustes tácticos de Slot no han logrado detener la caída. Los Rojos han concedido ya 20 goles en 12 partidos, un marcado contraste con la solidez defensiva de la temporada pasada.

Pero la mayor preocupación en este momento es la forma en que juegan los Merseysiders. No parece haber un plan de ataque definido, ni ideas sobre cómo molestar al oponente. Nada que pueda parecerse al resultado de ejercicios en un campo de entrenamiento. Es como si Slot simplemente nombrara a 11 jugadores y los arrojara al bote, esperando lo mejor.

Los cambios que hace el técnico holandés tampoco dan resultado: el equipo parece tan despistado como antes. Cuando atacan en mayor número, lo cual no es lo suficientemente frecuente, los jugadores de alguna manera terminan interponiéndose unos a otros, arruinando oportunidades unos para otros en lugar de crearlas.

No es mejor en la parte de atrás, donde alguien parece haber dejado todas las puertas y ventanas abiertas para que los oponentes se aprovechen. Los defensores pierden duelos fácilmente y se salen del juego, y cada balón suelto dentro de su área parece encontrar un atacante contrario para disparar hacia la portería.

Y para completar el cuadro, los centrocampistas siempre están detrás de cada segundo balón, sus pases son imprecisos y no cubren el espacio con la eficacia que deberían.

A estas alturas, Slot no parece tener una respuesta a la crisis. Llevó al Liverpool a un título de la Premier League en su primera temporada en el club y, por lo tanto, ha acumulado un gran crédito, pero ahora lo ha desperdiciado y queda por ver cuánto tiempo le darán para cambiar las cosas.

Otra cosa es dolorosamente obvia cuando se trata de la situación actual del Liverpool: hace dos semanas, fueron derrotados por el Manchester City en el Etihad por 3-0 en un partido en el que el oponente vio más el balón, jugando con el característico estilo de ataque de Pep Guardiola. Y ahora perdió en casa contra el Nottingham Forest, a pesar de dominar notablemente la posesión, por el mismo marcador. Por lo tanto, ningún tipo de juego ni oponente parece convenirles en este momento, y ese es un aspecto extremadamente preocupante de la crisis.

La valentía táctica del bosque

El plan de Dyche (presión agresiva, bloqueos disciplinados y contraataques letales) funcionó a la perfección. Murillo y Savona explotaron la vulnerabilidad del Liverpool en jugadas a balón parado y transiciones, mientras que Gibbs-White orquestó los ataques con inteligencia. Forest asciende al puesto 16, fuera de la zona de descenso, y su resurgimiento con Dyche se siente real.

Polémica del VAR

El primer gol de Murillo desató el debate. Ndoye se paró frente a Alisson, pero los oficiales dictaminaron que no estaba obstruyendo la vista del portero. Minutos más tarde, a Forest le anularon un segundo gol por una mano marginal de Igor Jesus, una decisión que Dyche calificó de “asombrosa”. Estos puntos álgidos dominarán el discurso posterior al partido.

Ciertamente, la controversia no es nada nuevo cuando se trata de arbitrar en la Premier League. El Liverpool probablemente no tendría que decir mucho sobre el gol de Murillo si no fuera porque a ellos mismos les anularon un gol muy similar antes del parón internacional contra el Manchester City, cuando se consideró que Robertson había interferido en la capacidad de Gianluigi Donnarumma para detener el cabezazo de Van Dijk desde una posición de fuera de juego.

Pero aun así, ningún aficionado del Liverpool querrá hablar de los árbitros a estas alturas: las continuas actuaciones sombrías de su equipo son seguramente lo primero que hay que abordar, desde su punto de vista.

Salah e Isak: primera línea silenciosa

Mohamed Salah, que disputaba su partido número 300 en la Premier League, estaba apagado. Sus dos tiros al arco carecieron de veneno, mientras que Alexander Isak amplió su récord no deseado: cuatro aperturas, cuatro derrotas. La reconstrucción de verano del Liverpool por 446 millones de libras parece cada vez más inconexa.

Arco de redención de Dyche

Descartado tras el Everton, Dyche ha transformado la mentalidad de Forest. Dos victorias y un empate en sus últimos tres partidos de liga, además de una disciplinada campaña europea, subrayan su impacto. El físico y la claridad de su equipo expusieron la fragilidad del Liverpool de una manera que tal vez pocos imaginaron, aunque ya se ha visto antes.

El camino por delante

El Liverpool ahora afronta una racha razonablemente favorable, al menos sobre el papel:

  • West Ham (30 de noviembre), Sunderland (3 de diciembre), Leeds (6 de diciembre) y Brighton (13 de diciembre): partidos que podrían definir el futuro de Slot, pero antes de todo eso, se enfrentarán al PSV Eindhoven en la Liga de Campeones en unos días.
  • Forest, animado por este triunfo, recibirá a Brighton (30 de noviembre) antes de viajar a Wolves (3 de diciembre) y Everton (6 de diciembre).

Conclusión

Esto no fue sólo una derrota para el Liverpool: fue un ajuste de cuentas. Dominaron el balón pero les faltó mordiente, mientras que Forest combinó coraje con ejecución clínica.

Para Slot, el tiempo corre; Para Dyche, el resurgimiento está ganando ritmo. Anfield ha sufrido muchas conmociones, pero pocas tan sísmicas como ésta.

Mateo Serrano

Mateo Serrano

Nací en Sevilla y crecí entre balones, libretas y retransmisiones europeas. Fundé Notas del Fútbol para escribir el juego como se vive: con pasión, análisis y una voz propia. No soy exfutbolista ni gurú táctico, solo alguien que cree que cada partido merece ser contado con alma.