El Manchester City ganó 0-3 al Liverpool este domingo 11 de octubre en Anfield, en la Premier League. El partido seguía sin goles cuando Ryan Gravenberch fue expulsado por doble amarilla en el minuto 62. El City aprovechó la superioridad numérica: Erling Haaland, Jérémy Doku y Rayan Cherki marcaron antes del final, según el informe oficial del club visitante.
Hasta la expulsión, el Liverpool había encontrado oportunidades para adelantarse, especialmente al comienzo de la segunda parte. Gianluigi Donnarumma intervino ante remates de Lewis Koumas y Gravenberch, mientras Alexis Mac Allister disparó fuera. En el otro extremo, Haaland desaprovechó un mano a mano tras un pase de Antoine Semenyo. La ocasión llegó poco antes de que cambiara el partido.
Gravenberch vio la segunda tarjeta amarilla al intentar frenar una salida de Doku. El extremo belga había entrado desde el banquillo y resultó decisivo de inmediato: su incursión en el área precedió al remate con el que Haaland abrió el marcador en el minuto 65. Doku amplió la ventaja tres minutos después, al recortar hacia dentro y enviar un disparo a la escuadra. La secuencia de la expulsión y los goles figura también en el relato oficial del Liverpool.
El tercer gol llegó en el minuto 78. Cherki recibió la devolución de Josko Gvardiol, dejó atrás a Jeremie Frimpong y batió a Alisson. El City resolvió así en poco más de un cuarto de hora un encuentro que había permanecido abierto durante su primera hora. Sky Sports confirmó el resultado final y los minutos de los tres goles.
El triunfo mantiene al equipo de Enzo Maresca en lo más alto de la Premier League. Según el club, suma seis victorias en seis partidos y 18 puntos, tres más que el Arsenal en ese momento. Para el Liverpool de Andoni Iraola fue la primera derrota liguera de la temporada. La diferencia en el marcador no refleja por sí sola lo ajustado que estaba el encuentro antes de la segunda amarilla.
El City volverá a jugar el miércoles 14 de octubre, cuando recibirá al Paris Saint-Germain en la Champions League, de acuerdo con su calendario publicado tras el partido. Antes de esa cita, la victoria en Anfield deja una conclusión inmediata: el equipo visitante resistió las ocasiones del Liverpool y castigó con rapidez la expulsión, sin necesidad de remontar un resultado adverso.