Normal

Me toca bastante las pelotas la gente que se queja porque vive una vida normal, sin que pase nada. Gente que espera que lo inesperado caiga del cielo, mientras no hace algo para que lo extraordinario le llegue. La rutina es su enemiga y salir de la cacareada zona de confort, pese a que para muchos ese confort es el que anhelan, es su principal misión para lograr una vida plena. Todo, mientras se quejan amargamente de la vida que les ha tocado vivir. Eso, hasta que una desgracia se cruza en su camino. Una desgracia de las de verdad, no quedarse sin batería en el móvil en pleno concierto o que te deje la novia. Entonces sueñan con regresar a la normalidad de antes, aman la rutina de la que querían huir hasta no hace mucho. Cuando la mierda te llega hasta los pies, no antes, comienzas a valorar que lo de antes quizá no estaba tan mal.

Y nada.

Toda esta mierda para poner en contexto la actual situación del Valencia. Vuelta a la normalidad tras mucho tiempo coqueteando con las cloacas. Marcelino ha conseguido establecer un estado en el que puede volver a pasar de todo. Ahora provoca euforia. Quizá en un tiempo, cuando no sea suficiente por ser rutina, desencanto.

Hasta la enésima caída.

Así va el fútbol. El mundo. La vida.

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Fernando Castellanos

Editor de NdF desde 2006 y periodista deportivo desde hace un poco menos.