En 2012, cuando vivía sus mejores momentos con la selección italiana, a Balotelli le preguntaron por qué no celebraba sus tantos con la Azzurra: “No celebro los goles porque es mi trabajo, de la misma manera que un cartero no lo celebra cuando entrega una carta”. El peculiar hoy delantero del Niza me vino a la cabeza cuando ayer Simone Zaza marcó al Athletic en Mestalla: tras anotar el segundo tanto de los suyos, el también delantero transalpino se quedó impasible, sereno, como si la cosa no fuese con él, llamando la atención de los presentes por su temple. Y eso que motivos tenía para el festejo: no marcaba un gol desde el pasado 1 de mayo, cuando aún vestía la camiseta de la Juventus. Todo un vía crucis para un delantero cuyo principal trabajo, como el de Balotelli, es el gol. Lo que se vio después fue que a Zaza, mientras sus compañeros acudían a abrazarle tras el tanto conseguido ante el conjunto bilbaíno, se le escaparon unas lágrimas de alegría y de alivio: “el gol ha sido una liberación por todos los momentos difíciles de los últimos seis meses”. Para un Valencia que está viviendo también una temporada difícil, la de Zaza puede ser una de las mejores cartas con las que Voro pueda contar para dejar al conjunto che en una posición más relajada.

Formado en la siempre prolífica cantera del Atalanta, una de las mejores de Italia, Zaza saltó a la palestra en 2013 vistiendo la camiseta del Sassuolo, club que debutaba en la Serie A tras más de 90 años de historia. La mayor baza de los verdinegros para asentarse en la máxima categoría estaba en su tridente ofensivo, formado por el joven Domenico Berardi, el propio Zaza y un Nicola Sansone que hoy ofrece un gran rendimiento en el Villarreal (raro que ningún grande de Italia apostase por él). A la Juventus no le pasó desapercibida los goles de Zaza y no dudaron en desembolsar 18 millones por su ficha. No obstante, su estancia en el campeón de Italia estuvo marcada por las pocas oportunidades de que dispuso debido a la dura competencia en la delantera bianconera, donde luchaba por el puesto con Mandzukic, Dybala y Morata.

Aun así supo aprovechar sus oportunidades lo suficiente como para que Antonio Conte le incluyese en su convocatoria para la Eurocopa de Francia. Llegó entonces su célebre lanzamiento de penalti en la tanda de cuartos contra Alemania: su extraña danza de pasos antes de mandar su disparo por encima del travesaño de Neuer fue carne de meme.



Zaza-West-Ham-United

Para esta temporada fue cedido con opción de compra al West Ham tras un verano repleto de rumores que lo colocaban en el Milan, la Roma… Finalmente se decidió por el ambicioso proyecto del club inglés en el que, en torno a la figura de Payet, se fichó a jugadores como André Ayew, Sofiane Feghouli o el propio Zaza. Sin embargo, tras una muy buena temporada pasada en la que alcanzó una de las plazas para la Europa League, el conjunto londinense está viviendo una campaña irregular que lo mantiene en la mitad de la tabla. Payet decidió buscar una salida en el mercado de invierno para regresar a Marsella, y Zaza, tras no marcar ningún gol en Inglaterra, se marchó cedido al Valencia antes de disputar los catorce partidos por los que el West Ham había de pagar 20 millones de libras por su fichaje. Zaza llegó a Valencia cedido por la Vecchia Signora en una operación similar: si juega 10 partidos (lleva cinco), el Valencia tendrá que acometer su fichaje por 18 kilos.

El pasado verano llamaba la atención que, tras las bajas de Negredo y Alcácer, no llegase ningún delantero a orillas del Turia. Están Rodrigo y Santi Mina, buenos jugadores con proyección, pero no especialistas del gol como los que se fueron. Varios han sido los problemas por los que ha atravesado el equipo che, pero la falta de gol ha sido uno de ellos y en el mercado invernal se ha tratado de paliar el déficit con la llegada de Zaza, que fue una petición expresa de Prandelli y una de las principales causas de su renuncia, o más bien la gota que colmó el vaso: “estaba todo cerrado con Juventus y el jugador, pero cuando llegué no estaba entrenando”. Cuando finalmente Zaza llegó a Mestalla, el técnico ya había presentado su dimisión. Un capítulo más de una temporada estrambótica para el club.

Tras varios partidos en los que dejó buenas sensaciones y también alguna duda, Zaza por fin aprovechó ayer ante el Athletic un buen pase de Munir para batir a Iraizoz y marcar nueve meses después. Con el ex del Barcelona, Orellana o Nani, buenos socios no le van a faltar al delantero italiano para marcar y ayudar al Valencia a salir del atolladero: no son nombres lo que le falta al Valencia. A poco que recupere la confianza, Zaza puede ser uno de los más relevantes.

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Gabriel Caballero