La efímera United Soccer Association



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El fútbol es considerado el deporte rey, pero en Estados Unidos ha sido siempre una práctica minoritaria que ha tratado de abrirse paso a base de goles entre el baloncesto, el fútbol americano, el béisbol o el hockey sobre hielo. Con el tiempo ha ganado adeptos y practicantes hasta el punto de que, en fútbol femenino, la estadounidense es una de las mejores selecciones del mundo, pero aún le queda mucho camino al fútbol masculino para ser considerado una referencia, aunque cierto es también que ya ha recorrido unas cuantas millas. Para tratar de captar la atención del público norteamericano sobre el Soccer se contrataron en su día estrellas en la recta final de sus carreras como Pelé, Johan Cruyff o Franz Beckenbauer, y un impulso transcendental llegó en el que para muchos de nosotros es el inolvidable Mundial de Estados Unidos en 1994, con aquellos partidos de madrugada sobre céspedes curiosamente recortados. Pero mucho antes, en 1967, se vivió un año clave para la instauración del fútbol profesional en Norteamérica con la creación de la National Professional Soccer League y la United Soccer Association, en la que participaron equipos europeos como franquicias de Estados Unidos y Canadá.

El fútbol ya había nacido mucho antes en el país de las barras y estrellas y lo hizo en Boston, donde fue fundado el primer club. En 1894 se disputó el primer torneo y en 1913, la selección estadounidense jugó su primer partido con una derrota frente a los vecinos de Canadá. El combinado norteamericano participó además, con futbolistas amateurs, en los mundiales de 1930 en Uruguay, donde alcanzó unas meritorias semifinales tras dejar atrás en la fase de grupos a Bélgica y Paraguay, de 1934 en Italia, sin fase de grupos y en el que cayó estrepitosamente ante la anfitriona en primera ronda, y de 1950, en el que quedó encuadrada en el mismo grupo que España y que no pudo superar, aunque dejó un partido para la posteridad: la totalmente inesperada victoria ante Inglaterra por 1-0.

En 1914 se había creado la Lamar Hunt U.S. Open Cup, torneo copero que aún se disputa y que supone la competición más antigua del Soccer americano. Pero, como decíamos, el año clave llegaría en 1967 con la creación de las primeras ligas profesionales. Un año antes se disputó el Mundial en Inglaterra, y algo llamó la atención entre los magnates del deporte para decidirse a apostar por el football. Por una parte surgió la United Soccer Association a cargo de un grupo de empresarios norteamericanos liderados por Jack Kent Cooke, dueño de Los Ángeles Lakers, que fue reconocida tanto por la Federación de Fútbol de los Estados Unidos como por la FIFA. Por otra parte surgió un campeonato paralelo que no fue reconocido por los organismos oficiales pero estuvo respaldado económicamente por el canal de televisión CBS, era la National Professional Soccer League.



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Para ganar adeptos frente a la competencia, la United Soccer Association decidió importar equipos europeos y sudamericanos, compensación económica mediante, y cambiarlos la denominación para americanizarlos. De esta forma llegaron los ingleses Sunderland, Stoke City o Wolverhampton, antaño grande de Las Islas que no vivía sus mejores momentos, los escoceses Aberdeen e Hibernian, el uruguayo Club Atlético Cerro o el italiano Cagliari, que vivía su etapa dorada en el Calcio con una mítica delantera formada por Riva (que no acudió a Estados Unidos) y Boninsegna, además de otros internacionales italianos como Rizzo o Niccolai. El campeonato comenzó un 28 de mayo, con lo que los equipos se incorporaron al término de sus respectivas ligas. Los distintos clubes así como sus franquicias eran las siguientes:

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El campeonato comenzó con buen pie, con importantes cifras de asistencia y un pico de 35.000 espectadores en Houston. No obstante, la afluencia de público fue cayendo paulatinamente hasta que el proyecto dejó de ser rentable. Sólo se jugó una edición que duró poco más de un mes, y que consistió en dividir a los equipos en dos confederaciones y que el líder de cada una de ellas se enfrentase en la final. A ella llegaron el Washington Whips, campeón de la Conferencia Este, y Los Ángeles Wolves, de la Conferencia Oeste, o lo que es lo mismo: el Aberdeen y el Wolverhampton, quienes se disputaron el título en una apasionante final en California que los Wolves ganaron por 6-5. Como máximo goleador del torneo concluyó el italiano Roberto Boninsegna (diez goles en nueve partidos), que posteriormente se convirtió en una referencia en el Inter (171 goles en 281 partidos) y la Juventus (dos ligas, una copa y una Copa de la UEFA en tres años).

No le fueron mucho mejor las cosas a la National Professional Soccer League, cuya falta de alicientes y de jugadores importantes provocaron bajas audiencias, con lo que la CBS decidió no renovar el contrato. Con el mismo sistema que la United Soccer Association pero más partidos disputados en la fase de grupos, vio como campeón al Oakland Clippers, que venció en la final a doble partido al Baltimore Bays. Así las cosas, ambas competiciones decidieron fusionarse y formar la variopinta North American Soccer League, de la que hablaremos más adelante, en la que participaron algunas leyendas del fútbol mundial y que sería la máxima competición del fútbol en Estados Unidos hasta su ocaso y la posterior creación de la actual Major League Soccer.

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Gabriel Caballero

  • Ruqueyo

    Los americanos, el día que se lo propongan de verdad, tendrán la mejor liga del mundo. Suerte que de momento, les atraen más deportes como el baloncesto o el beísbol o el hockey, donde tienen las mejores competiciones del mundo y los mejores jugadores. El fútbol allí cada vez tiene más seguidores, y de hecho, ya llevan unos años que son los dominadores de su conferencia, la Concacaf, desplazando a selecciones como Honduras, Costa Rica, y sobre todo, a México, que era tradicionalmente la dominadora de esta conferencia de la FIFA. Y en la Liga de Campeones de la Concacaf, donde es un monopolio del fútbol mexicano, cada vez se están empezando a ver más equipo de la MLS que la han ganado en dos ocasiones y además, han estado en la final y en semifinales cada vez con más frecuencia. No creo que pase mucho para que la MLS sea la mejor competición de esa parte del mundo, y se empiece a revalorizar mucho más el fútbol en los ‘estates’

    • Pablo Santamaria

      Yo creo que es el cuento de nunca acabar, como “entre mil millones de chinos tiene que haber 11 muy buenos, cuando se pongan serán los mejores” y luego van los uruguayos y con 3 millones de habitantes tienen 2 mundiales.
      Los americanos hoy por hoy, no se toman en serio el soccer. Todos sus deportes mayoritarios tienen el sistema de “institutos” y de “universidades” con becas deportivas, etc etc. El fútbol no, sólo por poner un ejemplo, los partidos de playoff de la liga universitaria tienen grandes audiencias.
      Es un problema de mentalidad americana, el soccer no es un deporte “americano”, los deportes más seguidos tienen muchas paradas, con tiempo para ir a comprar comida, etc etc. Puede parecer un cliché, pero es cierto, los americanos son así.
      Si después del mundial 94, no consiguieron mejorar la difusión del soccer, creo que será ya muy complicado. Tendrían que cambiar todo su sistema educativo-deportivo. Otra cosa además, es que allí, lo practican más chicas que chicos, de ahí que tengan una selección femenina de mucho nivel y una masculina, normalita.
      Claro si decidiesen invertir bien, y cambiar todo lo que digo, pues obviamente tendrían una selección TOP, pero es tan difícil cambiar el way of life americano…

    • TortugaDuende

      Totalmente de acuerdo contigo.

  • Fred Gwynne

    Los americanos y el espectáculo van de la mano. Nos llevan décadas. Lo saben hacer excelentemente y dentro de sus parámetros, un deporte en el que después de noventa minutos el marcador puede reflejar un cero a cero, es un sinsentido.

    Y bien mirado, su puntito de razón, tienen.