Estos torneos tienen estas cosas. Los focos y las portadas las protagonizaba este viernes Pogba y su nuevo look, estrafalario como pocos. El peso del centrocampista de la Juventus es obvio y es normal que cope el protagonismo el día en el que arranca la Eurocopa 2016 en su país. Sin Benzema ni Valbuena, el espigado todocampista está llamado a liderar a los de Deschamps en este su campeonato, pero para suerte de su seleccionador, le ha salido un competidor inesperado. Un futbolista desconocido para el gran público que a sus 29 años se ha salido en el West Ham y que hoy, en el mejor escenario posible, ha eclipsado el talento de Pogba.

Hoy Europa ha conocido a Dimitri Payet, un auténtico puñal que se ha desenvuelto ante Rumanía como pez en el agua, sin presión, tomando las riendas, abusando de su calidad y echándose el equipo a la espalda cuando el partido olía a empate. Sí, porque los de Anghel Iordănescu han tuteado a una de las favoritas de la competición, cuajando una primera media hora de juego en la que Francia no estaba cómoda y poniendo en peligro la portería de Lloris, que ha tenido que lucirse en los primeros compases del choque para evitar el susto. Giroud, al que otra cosa no pero haters le sobran, los acalló de aquella manera adelantando a les bleus en el 57’. De aquella manera porque en el flirteo con Tatarusanu pudo hacer falta.

Para ser el primer partido de esta Eurocopa fue divertido. No sé si por los comentaristas de Telecinco o por el atrevimiento de los rumanos, pero hubo emoción y eso es lo que pide un buen futbolero. Evra, cuando más o menos Francia lo tenía controlado, cometió un penalti muy absurdo que Stancu no perdonó y Deschamps, viendo que la cosa no mejoraba, introdujo algunos cambios. Coman entró por Griezmann y, oh wait, Martial sustituyó a Pogba. Fue un mensaje entre líneas de Deschamps al ídolo hammer, que estaba siendo el mejor (con permiso de Kanté). Lo leyó a la perfección el héroe galo, que a sus virguerías con el cuero añadió el final feliz y soñado para su selección con un chicharro merecidísimo, superlativo, genial. A la altura de su clase y para salvar una Francia que pese a la victoria siembra dudas. Mientras las despeje Payet -mañana en todos sus periódicos de cabecera- los galos seguirán siendo favoritos.

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Fernando Castellanos

Editor de NdF desde 2006 y periodista deportivo desde hace un poco menos.